

Esta vez fue distinto…sabía hacia dónde iba todo. Me recibió contento. Aunque le costó expresarlo pues sus rasgos también estaban bajo tratamiento, se las ingenió para que lo supiera. Algunas de sus heridas habían cicatrizado, había algunas nuevas pero estaba curtido para soportarlas. No es un auto más. Es él. Ha soportado cosas peores, y puede soportar más. Aún sigue fresco en su recuerdo aquel cruce de cordillera con 4 adultos, 3 niños, el equipaje correspondiente a todos ellos, y en su techo una repisa de 2 x 1,30mts más dos sillones de igual estilo, que afeaban su silueta de flecha y retrasaban su avance imparable. También sus elásticos sintieron la presencia de Manulo, Luisi, Richard, Carbonari, Nickens y Piterone al mismo tiempo…y los dejó a cada uno en su casa, con el confort al que nos acostumbró.
Estamos a días de su regreso…la espera desespera pero PACIENCIA que ya queda poco!
Estamos a días de su regreso…la espera desespera pero PACIENCIA que ya queda poco!